Mostrando entradas con la etiqueta Clases Sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clases Sociales. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

El Estado de derecho y las denominadas clases

(Publicada en 'Espai Valencià' el 4 de octubre de 2012. Ver aquí)

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz decreta el archivo del caso abierto contra los organizadores del 25-S al entender que no hay delito alguno, “máxime ante la convenida decadencia de la denominada clase política”. 

Me alegro sobremanera del archivo de la causa pero me preocupa que, también los jueces, se sumen al discurso de la convenida decadencia de la denominada clase política. Puestos a hablar de decadencia, tampoco estaría de más analizar la de la denominada clase judicial. Por poner un solo ejemplo, reciente y a cuenta de la misma temática, el fiscal general del Estado Eduardo Torres-Dulce proponía en estos días “reprimir a todos aquellos que utilizan los derechos de la libertad de expresión, de reunión o de manifestación para ir más allá y socavar los cimientos del Estado de derecho". Una sugerencia para el señor fiscal: reprima alguna reunión del Consejo de Ministros o del Consejo General del Poder Judicial. No se me ocurre reunión en los últimos tiempos que socave de manera más grave los cimientos del Estado de derecho. ¿O sí? Tal vez alguna de esas reuniones en la que los dueños de las grandes empresas se reunen para –según la agenda pública– buscar soluciones a la crisis y –según la agenda no publicada– para buscar maneras de seguir exprimiendo a la clase trabajadora (nótese que en este caso no antepongo la palabra denominada a la palabra clase).


Me preocupa que sea un juez el que lo diga, pero me preocupa especialmente que ese discurso, el de la decadencia de la denominada clase política, se extienda como la pólvora entre aquellos que salen a la calle a protestar porque la situación es insostenible. Porque no creo en ese concepto, el de clase política. Del mismo modo que no tengo dudas de que grandes empresarios y financieros conforman una clase, homogénea y con intereses comunes, estoy convencido de que los políticos (y las políticas) no la conforman. Los hay que defienden los intereses de esa clase denominante, y tristemente son la mayoría, pero también los hay que defienden (con errores a veces, por qué no reconocerlo) los de la clase trabajadora.

Meterlos a todos (y a todas) en un mismo saco beneficia, sin dudas, a una de las dos clases. Y no precisamente a la trabajadora. Escuchar los discursos incendiarios contra la denominada clase política en tertulias televisivas de la extrema derecha es absolutamente esclarecedor. Que la Secretaria General del Partido Popular no haya presupuestado salario para los diputados autonómicos de la Comunidad que preside también.

Como explicaba de manera acertada Julià Álvaro hace unos días en esta misma tribuna, la solución a la enorme estafa a la que han convenido en denominar crisis es política. Denigrar a la denominada clase política como un todo, sin ser consciente que en su seno están quien defienden los intereses de las clases sociales realmente existentes y en lucha, es hacer el caldo gordo a los que en sus reuniones no publicadas se frotan las manos pensando en como exprimirnos la próxima gota de sudor.

viernes, 27 de abril de 2012

¿Qué intereses defender?

(Publicada en L'Informatiu el 26 de abril de 2012. Ver aquí)

Contexto: 18 de abril. Programa de RTVE: La noche en 24 horas. Invitado: Alberto Garzón, diputado de Izquierda Unida. Entre los temas abordados, como no, la nacionalización de YPF por el gobierno argentino. En determinado momento, el periodista Eduardo San Martín pregunta al diputado si el gobierno español no debería defender los intereses de los ciudadanos españoles. El día siguiente, el periodista reafirma su opinión en Twitter con el siguiente mensaje: “¿Expropiación legal? Eso lo dirán los tribunales. Insisto: un Estado defiende sus ciudadanos, cooperantes o accionistas”.

La semana pasada escribí en este mismo espacio sobre la “españolidad” de Repsol. En todo caso, podemos afirmar que un 22,84% del capital de Repsol pertenece a dos empresas “españolas” (Sacyr y Caixabank), un 9,90% a otros inversores institucionales españoles y un 10,80% a accionistas minoritarios españoles. ¿Debería entonces, como sugiere el señor San Martín, defender el gobierno español los intereses de esos accionistas?

Sacyr Vallehermoso, como es bien sabido, es una de las principales constructoras españolas. Caixabank, uno de los principales grupos financieros del país. Como tales, han tenido un papel activo en el hinchado de la burbuja inmobiliaria responsable en buena medida de la crisis que ahora sufrimos.

La constructora ha mostrado un permanente interés por la españolidad de Repsol. En 2008 negoció con la petrolera rusa Lokoil la venta de sus participaciones. Tras la fallida operación, en 2011 negoció con la mexicana Pemex para hacerse con el control de la petrolera. De las relaciones y negocios conjuntos de uno de los principales accionistas de Sacyr, Juan Abelló, con personajes de la honorabilidad de Mario Conde, tal vez hablamos en otro momento.

¿Son esos los intereses españoles que debe defender el gobierno español? ¿O los de los pequeños accionistas españoles que inocentemente invirtieron sus ahorros en acciones de Repsol? ¿Qué pecado han cometido esos pequeños accionistas?

Esos pequeños accionistas simplemente pretendían rentabilizar sus ahorros obteniendo una parte de la tajada de las plusvalías generadas por una empresa que, como comentábamos la semana pasada, tiene actividad en al menos 14 países considerados paraísos fiscales, dedica a ese reparto de beneficios lo que no dedica a mejorar las condiciones salariales de sus empleados, y acumula denuncias por violación de derechos humanos y contaminación del medio ambiente. ¿Inocentes?

Me parecen mucho más inocentes los indígenas mapuches de Neuquén (Argentina), los guaraníes de Itika Guasu (Bolivia), o los waorani, tagaeri y taromenane de la amazonía ecuatoriana que han venido sufriendo violaciones de derechos humanos por parte de Repsol. Y puestos a elegir que intereses defender, a mí no me queda ninguna duda.

PD. El gobierno del PSOE tampoco parecía tener ninguna duda. Poco antes de perder las elecciones concedió una subvención de 149.932 euros a la Fundación Repsol YPF para la ejecución de un proyecto en zona de influencia de la operación de Repsol YPF en la Amazonía ecuatoriana.


sábado, 31 de marzo de 2012

Solidaridad de CONAIE


La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) se solidariza con los trabajadores y trabajadoras de España en sus jornadas de lucha contra la reforma laboral.

A los compañeros y compañeras de la UGT, Comisiones Obreras CC.OO. y de todas las organizaciones sindicales y populares de España.

Nosotros, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador - CONAIE - asumiendo el carácter internacionalista de todas las luchas por la vida y la dignidad de los pueblos, y reconociendo la necesidad de que los pueblos del mundo nos hermanemos para enfrentar los ataques del capitalismo sobre los seres humanos y sobre la naturaleza, nos solidarizamos con la lucha contra la reforma laboral que llevan adelante los trabajadores y trabajadoras en el Estado Español.

En este contexto global de crisis estructural del capitalismo, denunciamos la connivencia de los Estados, que a través de leyes y reformas laborales, pretenden que la crisis la paguemos los pueblos, y no sus responsables, que son las corporaciones empresariales y financieras, en sus ánimos infinitos de acumulación.

Tomamos con esperanza las luchas que en cada rincón del mundo están librando los trabajadores y trabajadoras, los campesinos y campesinas, las mujeres, los educadores, los jóvenes y estudiantes y los pueblos y nacionalidades indígenas, contra la explotación y la depredación, por la vida y la dignidad.

Por ello compañeras y compañeros trabajadores, su lucha es nuestra lucha, y rigiéndonos por el principio sagrado de la reciprocidad, los acompañamos y estamos vigilantes de los resultados de estas jornadas.

¡Shuk shungulla! ¡Shuk yuyailla! ¡Shuk maquilla!

Humberto Cholango
Presidente
CONAIE

Desde Centroamérica, razones para una huelga

(Publicada en L'Informatiu el 28 de marzo de 2012. Ver aquí)

En las últimas dos semanas y media he tenido la posibilidad de conversar con dirigentes y conocedores del movimiento sindical centroamericano. El bajo nivel de afiliación sindical y la mala imagen social de los sindicatos son dos de los problemas que han aparecido recurrentemente en estos diálogos.

Los niveles de afiliación sindical en Centroamérica oscilan, según datos de la OIT, entre el exiguo 2% de Guatemala y el 13% de Panamá. En España la cifra se sitúa alrededor del 15%, una de las más bajas de Europa. Si hablamos de imagen social, en España tampoco hay motivos para el entusiasmo. A los errores propios de las centrales sindicales, que los ha habido y los sigue habiendo, tenemos que sumar una creciente campaña de acoso y derribo orquestada desde los sectores más conservadores del país.

¿Similitudes? No es la primera vez que en este espacio escribo acerca del proceso de “latinoamericanización” que estamos sufriendo en España. Conforme pasan los meses y se suceden los acontecimientos, esa percepción se acentúa. Cada  vez me resulta más evidente que lo acaecido en el subcontinente latinoamericano en las décadas pasadas puede ofrecernos unos aprendizajes de incalculable valor a los que vivimos del otro lado del océano.

Y no me siento sólo en esta percepción. Escucho en San Salvador la entrevista que la red Nosotras en el mundo le hace a la delegada en el país de la ONG española ISCOD, Alba Alonso, sobre la reforma laboral en España y la huelga general del 29M. Ante las explicaciones de Alba, una de las entrevistadoras comenta: “Yo lo pienso al nivel de las políticas implementadas en Centroamérica que tienen que ver con la maquila y la promoción de la inversión. Entonces tenés contratos flexibles, mano de obra barata… Entonces, bueno, Latinoamérica trasladada… Que me da la impresión, ¿no? que son políticas laborales latinoamericanas trasladadas…

Para quien no conozca qué son las maquilas, recomiendo la lectura de esta clarificadora explicación elaborada por Oti Margarit, de la Fundació Pau i Solidaritat del País Valencià.

¿Hacen falta más motivos para ir el próximo jueves a la huelga? Podríamos realizar análisis complejos, pero a menudo la simplicidad es más efectiva. En uno de los libros que cargo en la mochila en estas semanas para ocupar los huecos muertos, la nicaragüense Mónica Baltodano lo explica con simplicidad rotunda: “Si los sindicatos son la expresión de la organización de los trabajadores (…) los dueños de los medios de producción tratarán de debilitarlos, de dividirlos, de atraerlos”.

La reforma laboral del gobierno de Mariano Rajoy es un ataque sin precedentes, en el último periodo democrático del país, de los representantes de los medios de producción hacia la clase trabajadora. Un instrumento al servicio de la clase empresarial para seguir incrementando sus beneficios a costa de reducir los derechos de los asalariados. Derechos que, no lo olvidemos, no han caído del cielo. Se consiguieron a través de décadas de luchas de las trabajadoras y los trabajadores organizados. Una herramienta, en definitiva, para que unos pocos puedan vivir mejor, obscenamente mejor, a costa de que la mayoría viva peor, indignamente peor.

Porque hay un hecho que es innegable. Nosotros, nosotras, los perjudicados y perjudicadas por la reforma laboral somos más. Pero no basta con ser más. Hay que demostrar que somos más, y que somos más fuertes. Y una buena manera de demostrarlo es salir masivamente el jueves a la calle a defender nuestros derechos.

PD. El jueves no sólo se saldrá a la calle en España. En los pasados días, Rodrigo Aguilar Arce, Secretario General de la CSU (Consejo Sindical Unitario de América Central y del Caribe) hacía un llamado a las centrales sindicales de la subregión a “manifestarse frente a las embajadas de España, como un acto de solidaridad con nuestros hermanos y hermanas trabajadores y trabajadoras afiliados a UGT y CCOO por la lucha que libran contra las medidas agresivas y lesivas a sus derechos aprobadas por el actual presidente Mariano Rajoy”.

sábado, 25 de febrero de 2012

¿Shock o electroshock?

(Publicada en L'Informatiu el 23 de febrero de 2012. Ver aquí)

Conviene releer en estos días La Doctrina del Shock, de Naomi Klein. La tesis que defiende es simple. Las políticas neoliberales son nocivas para la mayoría de la población y no son, por tanto, asumibles por una sociedad realmente democrática.

Para imponerlas es necesario un shock que aturda lo suficiente a la población como para poderlas implementar sin resistencia. Uno de los padres de las tesis neoliberales, Milton Friedman, lo afirmaba con claridad: “Sólo una crisis, real o percibida como real, permite un auténtico cambio”.

Siguiendo la doctrina del maestro de Chicago, en los últimos años se han encargado de hacernos percibir una crisis de tal magnitud que debería aturdirnos lo suficiente como para imponernos lo que de otra manera hubiera resultado imposible. Para hacernos aceptar lo que en otras condiciones resultaría inaceptable.

En este sentido resultó esclarecedor un reportaje emitido en el programa El Intermedio en el que buena parte de las personas entrevistadas afirmaban estar dispuestas a renunciar al derecho a la huelga, incluso al derecho al voto, a cambio de tener un trabajo. Sin duda los amos del país vieron aquel programa.

Y sin embargo, a pesar de la contundencia de la crisis impuesta y de sus consecuencias, hay algunos síntomas de que no toda la población está dispuesta a aceptar sin más el “auténtico cambio” que preconizaba Friedman. El movimiento del 15-M fue sin duda uno de esos síntomas. La rebeldía con la que los jóvenes estudiantes valencianos han salido a la calle a protestar contra los recortes en la educación pública es otro, y especialmente interesante por haberse producido en estas tierras.

La respuesta inicial del sistema no ha podido ser más contundente. Si el shock de la crisis no era suficiente, la segunda apuesta ha sido la del electroshock de la porra. No olvidemos que ya hubo algunas dosis de esta medicina contra los indignados del 15-M.

La apuesta de los dueños del país es clara. Dar una vuelta de rosca más (o varias) a un sistema injusto, para profundizar en su injusticia y obtener pingües beneficios a cambio. Y no van a cambar de idea porque unos cuantos miles de personas salgan a la calle. Si la amenaza de perder lo que uno tiene no es suficiente, aplicarán medidas más contundentes.

La feroz represión de estos días contra los estudiantes valencianos no ha sido un error, una reacción desproporcionada. Simplemente ha sido una advertencia al “enemigo”. Mal haríamos en no valorar la advertencia como tal. Frente a ella, lo único inteligente es pensar en la respuesta adecuada. Y frente a la contundencia de la amenaza, la única respuesta inteligente es una respuesta colectiva y organizada.

martes, 21 de febrero de 2012

Regreso a Wiwika kuchu

(Publicada en L'Informatiu el 16 de febrero de 2012. Ver aquí)

Atucucho es el nombre de un barrio situado al noroccidente del Distrito Metropolitano de Quito en el que viven unas diez y siete mil familias. Su origen data del 1 de abril de 1988 cuando un grupo de personas organizadas como pre-cooperativa de vivienda invadió una antigua hacienda en búsqueda de un lugar en el que vivir. 

La semana pasada tuve el enorme placer de encontrarme con Luis Robles y Juan Tenorio, dos de los miembros de la organización barrial de Atucucho, acompañado por los buenos amigos del Centro de Investigaciones Ciudad, para que me contaran la historia de su barrio. Una historia compleja, dura, plagada de conflictos. Pero también una historia preñada de esperanza. 

Luis me contó como inicialmente llamaban a su barrio “Los palitos”, por las maderas de eucalipto que cortaron de la antigua hacienda con las que construyeron las primeras casas del asentamiento. Como se organizaron y trabajaron en minga para llevar el agua al barrio. Como siguieron luchando por conseguir la luz eléctrica, el alcantarillado y el adoquinado de sus calles. Como durante casi dos décadas y media han luchado por conseguir legalizar la tenencia de sus lotes, algo que están a punto de conseguir.

Luis y Juan me contaron como ahora se han dotado de una asamblea de promotores barriales. Cada manzana del barrio elige a un promotor o promotora barrial que participa en la asamblea semanal de promotores barriales, un espacio de participación e información al que acuden entre 120 y 150 personas cada semana. Las y los promotores barriales se encargan de difundir la información de la organización barrial a los moradores de su manzana, y llevan a la asamblea sus pedidos y propuestas.

Me contaron también como la organización barrial está promoviendo iniciativas productivas comunitarias, como están generando propuestas para la infancia, para la juventud, para los adultos mayores. Como están poniendo en marcha un banco comunitario. Como han comenzado a circular una moneda propia (el MIC, Moneda Interna Comunitaria) con la que remuneran la participación en actividades comunitarias y con la que ya se pueden pagar servicios comunitarios. Como están pasando de ser una organización barrial, a convertirse en un gobierno barrial.

Luis, Juan, y sus compañeros y compañeras de la organización barrial lo tienen claro. No mendigan limosna ni al gobierno ni a las organizaciones que colaboran con el barrio. Se han organizado para construir su futuro. Y para exigir sus derechos. 

Les pregunto de donde viene el nombre de Atucucho. Proviene del kichwa “atug” (lobo) y “kuchu” (rincón). Su barrio se llama Rincón de Lobos.

Termino el viaje a Ecuador y regreso a Valencia. Pienso en lo que Luis y Juan me contaron. Veo lo que acontece en mi tierra y no puedo dejar de pensar que deberíamos rebautizarla como wiwika kuchu. Rincón de ovejas.


sábado, 4 de febrero de 2012

Desde Bolivia

(Publicada en L'Informatiu el 2 de febrero de 2012. Ver aquí)

Escribo la columna semanal desde el aeropuerto de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Diez horas esperando la salida del vuelo a Sucre dan para mucho, incluso para cumplir con esta agradable obligación semanal.

Nada más cruzar la puerta de salidas internacionales he recordado un comentario que me hizo el director de este diario con ocasión, hace ya un tiempo, de un viaje a Ecuador. El protagonista de aquel comentario eran los ojos de las personas que esperan ansiosas en el aeropuerto la llegada de sus migrantes.

Todas esas personas en nuestro país que afirman sin pudor que los migrantes llegaron a quitarnos el trabajo o a aprovecharse de nuestros servicios públicos deberían, aunque fuera una vez en su vida, volar a Ecuador, a Bolivia o a Perú. A ellos y ellas va dirigida esta columna.

Si algún día lo haces, para las largas horas de vuelo te propongo que intentes conversar con aquellas personas que intuyas que son migrantes que vuelven a su país a pasar unos días con su familia. Que intentes, con delicadeza, preguntar por sus historias de vida. Cuánto tiempo llevan viviendo en España, a qué se dedican, cuanta familia dejaron en su país, cuánto tiempo hace que no lo visitan.

Puestos a proponer, te sugiero que intentes mantener estas conversaciones con mujeres. Escucha las historias de los hijos e hijas que dejaron a cargo de las abuelas para venir a cuidar de nuestros hijos e hijas. Escucha el tiempo que hace que no ven a sus mayores, porque los dejaron en su tierra para venir a la nuestra a cuidar de nuestros mayores.

Es probable que entre las personas con las que puedas conversar, haya alguna que hace años que no pisa su país. De lo que obtienen cuidando a nuestros hijos e hijas, a nuestros mayores, limpiando nuestras casas o recogiendo las cosechas de nuestros campos, envían una buena parte a sus familias. Ahorran todo lo que pueden, y eso es incompatible con agarrar un avión a menudo.

Si encuentras a alguna de esas personas, no dejes de mirarla a los ojos cuando el comandante del vuelo anuncie que se inicia la maniobra de aterrizaje. Procura descubrir las emociones que circulan por su cabeza, por su cuerpo, por su piel.

Sigue mirándola mientras desembarca del avión. Mientras hace la larga cola para pasar los trámites migratorios. Mientras recoge su maleta (¡que bueno sería poder mirar por un agujerito qué lleva en esa maleta!). Y síguela con la vista cuando atraviese la puerta de llegadas internacionales. Cuando busque con su mirada a su familia.

No tengas prisa. Date un tiempo para ver como se abraza con los suyos, con las suyas. Intenta comprender las sensaciones que la invaden. Intenta imaginar como se siente cada noche en tu país cuando se va a la cama lejos de los suyos, de las suyas.

Si todavía no tuviste suficiente, cuando vayas a tomar el vuelo de regreso a casa, repite el proceso mirando como se despiden esas mismas personas que vinieron a pasar unos días con su familia.

Aunque pensándolo bien, quizás puedas ahorrarte el billete de avión porque tal vez un día de estos seas tú el que acuda, la que acuda, a cualquiera de nuestros aeropuertos a despedir o a recibir a tu hija, a tu padre, a tu hermana.

viernes, 13 de enero de 2012

Test para tontos (y tontas)

(Publicada en L'Informatiu el 12 de enero de 2012. Ver aquí)

Sábado siete de enero por la noche. El programa Informe Semanal de la televisión pública emite un reportaje sobre la Operación Babel.

Minuto  1:40. Habla uno de los padres de la Constitución. El mismo que afirmó sin sonrojo aquello de que “quizá nos hubiera ido mejor con los portugueses y sin los catalanes” y aquello otro de “no se cuántas veces hubo que bombardear Barcelona. Creo que esta vez se resolverá sin hacerlo”. En esta ocasión afirma que “Eso (lo de Urdangarín) no afecta para nada al rey ni al príncipe que son ajenos a ese planteamiento, víctimas de este tema”. Me entra la risa.

Minuto 12:30. Vuelve a hablar el mismo padre de la Constitución. Ahora afirma que “La corona no tiene problemas en España como forma de la jefatura del Estado. Estos sectores que dicen que hay que volver a la república, eso son tonterías, tonterías que la mayor parte de los ciudadanos no están de acuerdo”. Se me acaba la risa y me entra la mala hostia. 
Opción a) El tonto es el señor Peces Barba. Opción b) El señor Peces Barba es más listo de lo que parece.


Minuto 15:30. Fragmento del discurso navideño del suegro de Urdangarín: “Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos” 
Artículo 56.3 de la Constitución, la que ayudó a escribir el de las tonterías: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. 
Opción a) El suegro es tonto. Opción b) El suegro es más listo de lo que parece.


Según un informe de Hacienda que se incluye en el sumario de la operación Babel, el instituto Nóos que presidía el señor Urdangarín, trincó pasta (presuntamente) de los gobiernos autonómicos valenciano y balear y de varias empresas, entre ellas Repsol, Telefónica, Iberdrola, la inmobiliaria Ros Casares y Volkswagen Audi.
Opción a) Los dueños de estas empresas son tontos. Opción b) Los dueños de estas empresas son más listos de lo que parece.


Hace unas semanas aludía en una columna a una biografía del suegro cuyo título no recordaba. La bibliografía en cuestión se titula Un rey golpe a golpe y la editó Ardi Beltza (y no Txalaparta como afirmaba erróneamente en aquella ocasión). Les sugiero una atenta lectura del capítulo 14 dedicado a la fortuna personal del suegro. Tampoco se pierdan el capítulo 15 en el que se detalla quien puso la pasta para el último yate del suegro… Bingo!! El gobierno autonómico balear de Jaume Matas y distintas empresas, entre ellas Repsol, BBVA, y empresarios del sector turístico de Baleares. 
Opción a) Los que financiaron el “Fortuna” son tontos. Opción b) Los que financiaron el “Fortuna” son más listos de los que parece.


Y para concluir el examen, les propongo una pregunta abierta de redacción libre: ¿Quiénes son los tontos (y las tontas) de esta historia?

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ya voté. ¿Y ahora?

(Publicada en L'Informatiu el 24 de noviembre de 2011. Ver aquí)


Pasaron las elecciones. Voté. Y como en cada ocasión tras un proceso electoral, una vez disponibles los resultados empecé a jugar con la hoja de cálculo para entretenerme. La principal conclusión (para la que no hace falta hoja de cálculo) es que nos vienen cuatro años difíciles. Algunas otras conclusiones también me resultan dolorosas. Que un partido españolista como UPyD haya obtenido más de 145.ooo votos en el País Valenciano y se haya convertido en la cuarta fuerza política en un territorio con una lengua y una cultura minorizadas es desalentador. Por no hablar de los casi 10.000 votos de España 2000. 

Pero los datos en el País Valenciano también arrojan algunas informaciones esperanzadoras. La primera que el Partido Popular haya perdido votos respecto a las elecciones generales de 2008, a pesar de la debacle del PSPV. La segunda, que Esquerra Unida haya vuelto a aportar un diputado, contribuyendo a un importante crecimiento de esta fuerza a nivel estatal. La tercera, que el nacionalismo progresista valenciano haya regresado a las Cortes, de la mano de Compromís, por primera vez desde la Segunda República. En clave estatal, me resulta una excelente noticia que Amaiur haya irrumpido con fuerza en el parlamento, evidenciando una vez más el sesgo inaceptable de anteriores resultados electorales introducido por la ilegalización de la izquierda aberztale. 

En cualquier caso, las elecciones pasaron. Y no voy a ser yo quienes les diga que unas elecciones generales no son importantes. Más, después de estar seis semanas (1, 2, 3, 4, 5, 6) escribiendo sobre ellas y pidiéndoles que voten. Pero ya pasaron. ¿Y ahora qué? Antoni Rubio lo expresaba con claridad en su columna de la semana pasada: “a partir del 21, se ha de seguir haciendo política desde las instituciones, desde los centros sociales, desde los casales de falla, desde la calle o desde una taberna”.

Resulta evidente que en la calle existe un amplio malestar con la actual situación social, política y económica. Igual de evidente que el hecho de que este malestar ha tenido una influencia mínima en los resultados electorales. Cortos de miras son quienes pensaban que podía ser de otra manera. Los procesos sociales (como el movimiento 15M) son lentos, y el principal error que podrían cometer es el de intentar inducir objetivos electorales a corto plazo. 

Pero cortos de miras serían también los partidos políticos de izquierda si continuaran, como han hecho en las últimas décadas, haciendo dejación de su función pedagógica. Una función pedagógica que no pasa por los medios de comunicación y desinformación sino por el trabajo de base. Como bien dice Antoni, en los centros sociales, en los casales de falla, en la calle, en la taberna. Y para empezar, no estaría de más que asumieran esa responsabilidad con sus propias bases, movidas más por estereotipos ideológicos que por unas capacidades adecuadas que les permitan realizar análisis críticos de la situación, y mucho menos planificar, ejecutar y evaluar políticas públicas en aquellas instituciones en las que gobiernan.

Por que sin duda, los tiempos que se avecinan son difíciles. Y los que gobiernan apostarán por que las dificultades las paguen los de siempre (como muestra, esta noticia que me hace llegar una buena amiga: los recortes presupuestarios en la educación universitaria valenciana, los pagarán los migrantes que quieran estudiar). Pero también hay ingredientes para la esperanza. Ingredientes que habrá que condimentar con un buen trabajo de base. Como les decía la semana pasada, mirando abajo a la izquierda. Y sin prisa. Los buenos pucheros se cocinan a fuego lento. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

Gobiernos tecnócratas

Ya conocemos las caras del nuevo gobierno "tecnócrata" de Mario Monti. Sobre el primer ministro, que además retiene la cartera de Economía, ya avanzaba un breve perfil en la columna semanal en L'Informatiu en el que destabaca su experiencia como consejero de Goldman Sachs y Coca Cola, la presidencia para Europa de un potente lobby neoliberal o su pertenencia al comité directivo del oscuro Club Bilderberg.

Ahora sabemos que su "superministro", Corrado Passera, que asumirá la cartera de Fomento, Obras Públicas y Transportes, en un banquero (Consejero Delegado del banco Intesa San Paolo, el mayor banco italiano).

También trabajó en el Intesa San Paolo la nueva ministra para el Estado del Bienestar, Elsa Fornero, y actualmente presidía el Cerp, Centro para la investigación sobre las pensiones y las políticas del Estado de bienestar. Entre las líneas de investigación de este centro, según reza en su propia web: el ahorro de los hogares, con un enfoque en el ahorro para la vejez; y la política de asignación de activos de los fondos de pensiones (italianos e italianas, preparen la hucha para cuando lleguen a viejitos!!).

Para no perder las buenas costumbres, en un gobierno no salido de las urnas, también están representados el ejército (a través del almirante Giampaolo Di Paola, que asume el ministerio de Defensa) y la iglesia católica que retiene nada menos que la cartera de Cultura en manos de Lorenzo Omaghi, rector de la Universidad Cattolica del Sacro Cuore y miembro del Consejo de administración del diario católico Avvenire

¿Ya van haciéndose una idea de lo que significa eso de gobierno tecnócrata? Para los que no tengan memoria, en España se llamó tecnócratas a los gobiernos del franquismo en manos del Opus Dei de finales de los cincuenta y principios de los sesenta, que siguiendo las directrices del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional pusieron en práctica un duro plan de estabilización económica que expulsó de España a cientos de miles de personas cuya única salida fue la migración. Aquellos gobiernos franquistas también estaban en manos de banqueros, militares y distinguidos católicos. Y, como el italiano, tampoco salieron de las urnas. 

Para curiosos y curiosas, el de la foto es Laureano López Rodó. Miembro del Opus Dei. Padre espiritual del plan de estabilización económica franquista. Reconvertido después a "demócrata" de la mano de Manuel Fraga Iribarne (otro demócrata de toda la vida) en Alianza Popular, partido que en 1989 se transformaría en el actual Partido Popular. 

jueves, 17 de noviembre de 2011

Lo que me gustaría votar (VI y último)


(Publicada en L'Informatiu el 17 de noviembre de 2011. Ver aquí)


Termino con esta sexta entrega la serie de columnas dedicadas a compartir algunas reflexiones acerca de los rasgos clave de la propuesta política a la que me gustaría poder apoyar el próximo domingo. En estas cinco semanas ha apuntado algunos esbozos sobre decrecimiento, internacionalismo, paz, democracia y feminismo. Sin duda son muchos los aspectos importantes que han quedado fuera y deberían de estar dentro de una propuesta política consistente.

Pero hoy quiero empezar por el final. Por esa petición con la que las cinco semanas anteriores terminé cada una de las columnas. Voten. La democracia es mucho más que votar cada cuatro años. Pero votar cada cuatro años también es una acción política, y en los tiempos que corren no podemos desperdiciar ninguna oportunidad para hacer política democrática. Y no se dejen engañar. No todos, no todas son iguales. Puede que ninguno, que ninguna nos represente del todo. Puede que ninguno, ninguna nos enamore. Puede que ninguno, ninguna, nos haga soñar. Pero no son iguales. No es lo mismo la derecha que la izquierda. Ni siquiera es lo mismo el neoliberalismo que la socialdemocracia aunque, si me lo permiten, les pediré que no miren en ninguna de esas dos direcciones a la hora de votar.

Tampoco se dejen engañar por los eufemismos, sólo pretenden esconder la realidad. Les llaman “mercados” porque no quieren ponerles nombre, pero en realidad son los poderosos de siempre. Hablan de “rescates”, pero en realidad son golpes de estado encubiertos en los que se usurpa la soberanía de los países imponiéndoles desde fuera unas políticas económicas que benefician a los mercados, o sea a los poderosos de siempre. Y si hace falta, directamente se derroca a los gobiernos, y se nos cuenta que serán sustituidos por gobiernos de concentración encabezados por presidentes con “perfil técnico” cuando en realidad se trata de perfiles profundamente ideológicos.

Permítanme darles únicamente algunas pinceladas del curriculum de Mario Monti, el nuevo primer ministro italiano, al que toda la prensa española, sin ninguna excepción, ha calificado como un “perfil técnico”. Consejero de Goldman Sachs y de Coca Cola. Presidente para Europa de la Comisión Trilateral, un potente lobby neoliberal fundado en 1972 por David Rockefeller, miembro del comité directivo del oscuro Club Bilderberg y primer presidente de Bruegel, un think tank con base en Bruselas integrado por 20 estados europeos y un puñado de multinacionales (entre las que, como no, se encuentra Goldman Sachs). A eso es a lo que llama la prensa, sin ningún pudor, un perfil técnico. Para cerrar este indigno círculo, Goldman Sachs recomienda en un informe a Mario Monti.

Insisto, no se dejen engañar. Lo que nos venden como irremediable y necesario esconde en el fondo un proyecto ideológico. Y lo que pretenden esconder es que su ideología responde a la defensa de los intereses de los poderosos de siempre.

No es una ideología nueva. El Fondo Monetario Internacional la ha venido imponiendo desde hace décadas con resultados desastrosos para las clases medias y populares de América Latina, de Asia y de África. Y esto no son afirmaciones de “radicales antisistema”. Lo relata con contundencia, entre muchos otros, el Nobel de economía y ex vicepresidente del Banco Mundial Joseph Stiglitz en su obra El malestar de la globalización. Y les garantizo que ni la Academia Sueca ni el Banco Mundial aceptan en sus respectivos clubs a radicales antisistema.

Llevo cinco semanas terminando con una recomendación. Voten. Hoy les digo algo más. Los de abajo somos más. Y los intereses de los de abajo sólo los puede representar la izquierda. Voten, pero háganlo mirando abajo a la izquierda.

2FPRH3BFM69P

jueves, 6 de octubre de 2011

Aprendizajes bolivianos #15M

(Publicada en L'Informatiu el 6 de octubre de 2011. Ver aquí)

La semana pasada, en una charla de café, un conocido manifestaba no entender porqué las gentes del 15M no se conforman en partido político. Es la única manera posible de incidir realmente en la situación del país, me decía.

Unos días después, en otra charla -esta con cervezas- comentaba con el director de este diario sobre la situación en Bolivia. Hay mucha gente, nos decíamos, de entre aquella que tiene algún interés en lo que sucede en este país andino, que no entiende como las organizaciones sociales -y específicamente las indígenas- que contribuyeron a llevar al poder a Evo Morales, se movilizan con virulencia contra alguna de sus políticas. 

Y sin embargo ambos estábamos de acuerdo al pensar que de lo acontecido en Bolivia en los últimos años se pueden extraer lecciones democráticas muy interesantes. 

Conviene bucear en la historia de Bolivia. Y no empezar en diciembre de 2005 cuando Morales ganó sus primeras elecciones. Su llegada a la presidencia no puede entenderse sin el aporte de las organizaciones populares e indígenas del país. Y el aporte de estas organizaciones no puede comprenderse sin analizar sus procesos de fortalecimiento organizativo y de lucha en las décadas anteriores.

Desde el desconocimiento de las fortalezas organizativas de las clases populares bolivianas, tampoco es posible entender cual ha sido el papel de contrapoder que han venido ejerciendo durante los mandatos del tándem Morales-García Linera

Porque la inmensa mayoría de las clases populares bolivianas han dado su respaldo electoral a los gobiernos de Morales. Pero no le han dado un cheque en blanco para que haga lo que le venga en gana hasta la próxima cita electoral. 

Los acontecimientos de las últimas semanas son esclarecedores. El gobierno pretende construir una carretera entre Villa Tunari y San Ignacio de Mojos, atravesando el territorio indígena del Parque Nacional Isidoro Sécure. Las organizaciones indígenas, amparándose en el Convenio 169 de la OIT que establece el derecho a la consulta a los pueblos indígenas y el derecho a decidir su propio desarrollo de acuerdo a sus usos y costumbres, se oponen, y encuentran en esta oposición la solidaridad de organizaciones obreras, vecinales y estudiantiles. En ese contexto, la policía reprimió con violencia una marcha indígena.

¿Qué ha sucedido desde entonces? Dimisión de la ministra de defensa y el ministro del interior por sus responsabilidades políticas en la represión policial. El presidente ha salido públicamente a pedir perdón por lo acontecido, ha paralizado el proyecto y ha planteado un referéndum sobre el mismo. 

Resulta evidente que conformarse en partido político no es la única manera de incidir en la realidad de un país y en sus políticas. Igualmente evidente resulta que son imprescindibles organizaciones sociales fuertes para ejercer un contrapoder efectivo antes las políticas gubernamentales. Pero esa fortaleza organizativa no surge de manera espontánea. Hay que trabajarla, y no es cosa de meses, más bien de años. 

Ah! Un último comentario. Una cosa es que las clases populares bolivianas hayan fortalecido sus organizaciones y tengan una importante capacidad de incidencia en las políticas de sus gobernantes, movilizándose contra ellos cuando es necesario, sin necesidad de conformarse en partido político. Pero les aseguro que en el próximo proceso electoral, no se quedarán en casa.

martes, 4 de octubre de 2011

Violencias

Mucho se ha hablado en los últimos meses de la violencia del movimiento 15M, especialmente desde los episodios acontecidos a mitad de junio en el Parlament de Catalunya. Las posiciones en los medios de comunicación y desinformación han sido diversas (o no tanto). Desde las de determinados dirigentes del Partido Popular que acusaban de violencia al movimiento en su totalidad, hasta las más matizadas de quienes hablaban de elementos violentos dentre un movimiento pacífico.

Estos últimos aplauden ahora la detención e imputación de 22 personas en relación a aquellos sucesos. Es probable que les alegre también la judicialización de nueve jóvenes que pueden terminar seis años en la cárcel por reivindicar el derecho a una vivienda digna. 

En realidad, ambas posiciones contribuyen a un objetivo común, repartiéndose el público. Para destinatarios contrarios a las reivindicaciones del movimiento, mensaje duro. El 15M es un movimiento violento. Para destinatarios que pudieran simpatizar con esas reivindicaciones, un discurso más sutil, con un doble objetivo. Reiterar que elementos violentos están involucrándose en el 15M legitima por un lado la represión (policial y judicial) y desincentiva la participación en las movilizaciones.

Esta estrategia de criminalización de los movimientos sociales no es novedosa, ni exlusiva de este país. Hoy mismo podemos leer en la prensa como el gobierno chileno, en un contexto de luchas en defensa de la educación pública, ha presentado un proyecto de ley que propone penas de cárcel para quienes ocupen centros educativos.


Fuera de la agenda mediática quedan las distintas violencias del sistema. Desde la violencia directa de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, hasta la violencia estuctural (sería recomendable que políticos y periodistas leyeran obligatoriamente a Johan Galtung antes de hablar de violencia) de las políticas económicas de nuestros gobiernos que apuntan a una sociedad cada vez más desigual y con políticas sociales más frágiles, condenando a la exclusión a millones de personas (como último ejemplo de una lista innumerable, la propuesta de la Secretaria General del Partido Popular de replantear la cobertura a las personas desempleadas).

Para finalizar, un recordatorio. En todos los momentos históricos en los que se produjeron avances sociales importantes, se dieron situaciones de violencia. La dosis fundamental de violencia la aportaron las clases dominantes, mientras los impulsos de transformación los aportaron las clases dominadas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Miseria racista en televisión

Anoche me tragué un rato del nuevo concurso televisivo de Cuatro: Pekín Express, aventura en África. Once parejas atravesando buena parte del continente africano con un presupuesto diario de un euro y enfrentándose a diferentes pruebas.

Una de las parejas está formada por un matrimonio de ejecutivos catalanes, Ezequiel y Mónica, acostumbrados según ellos mismos dicen a "vivir la vida y disfrutar de su buena posición: compras, masajes, restaurantes de lujo y exóticas vacaciones; grandes viajeros que pueden presumir de haber visitado los más recónditos y lejanos parajes"  

Según cuentan en la web del programa, la tal Mónica no para de quejarse de las incomodidades del viaje. Parece estar acostumbrada a viajar a destinos recónditos, pero disfrutando de las comodidades destinadas a los turistas de bolsillo lleno, y no a sufrir las realidades cotidianas de los países que visita".

En el programa de ayer sus comentarios fueron más lejos, haciendo una exhibición sin freno de su lógica de vida, incluyendo una xenofobia más que evidente (ver este vídeo a partir del minuto 1:50). Una de las pruebas a las que se tuvo que enfrentar, a su paso por Kenya, implicaba lavar vehículos hasta conseguir 200 chelines kenyatas (algo menos de dos euros, más que los ingresos medios de los habitantes del país como señalaba el propio programa). 

"Dos blancos limpiando el camión de un negro. Esto es surrealista, esto es surrealista total", decía sin pudor. "Me ha parecido surrealista pedirle a un negro que yo le quiero lavar el coche por favor y que me pague". Para acabar rematando: "Ayer que me pinté las uñas, tu crees de que me sirve".  

Para todos aquellos y aquellas que se vanaglorian de sus exóticas vacaciones en lugares recónditos debería ser obligatorio pasar, al menos unos días, viviendo en las condiciones cotidianas de las clases populares de esos lugares que visitan.

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Viviendas de la clase media?

Una de estas noches, haciendo zapping, me encontré en uno de los canales de La Sexta con el programa ¿Quién vive ahí?

Se trata de uno de esos programas, tan de moda últimamente, en los que nos enseñan casas que, con contadas excepciones, nunca habitarán personas de la clase trabajadora de este país. En muchas de ellas, ni siquiera personas de la tan de moda clase media

Resulta que uno de los principales accionistas de esta cadena de televisión es Jaume Roures, empresario y productor cinematográfico que se autodefine como de izquierdas y catalanista. Entre su filmografía como productor destacan, además de algunas películas de Woody Allen, la película Salvador (Puig Antich) basada en la vida del militante anarquista ejecutado en las postrimerías del régimen franquista, Comandante película documental dirigida por Oliver Stone sobre el ex presidente cubano Fidel Castro, o películas con un alto contenido social como Los lunes al sol o Princesas, ambas dirigidas por Fernando León de Aranoa.     


Visto lo visto, me pregunto... ¿Jaume Roures limita a la producción cinematográfica sus intereses sociales mientras en su cadena de televisión entretiene a la clase trabajadora mostrándole lo que nunca podrá conseguir? ¿Jaume Roures no tiene intereses sociales y lo mismo le da ganar pasta con un documental sobre Fidel Castro que luciendo casas de las clases pudientes? ¿Pretende Jaume Roures contribuir a la indignación popular mostrándonos como viven las clases pudientes en plena crisis (para la clase trabajadora)?