Hace algunas semanas, en la columna semanal en L'Informatiu hacía referencia a una noticia publicada en la prensa en la que el responsable de la cooperación al desarrollo de la Generalitat Valenciana, Josep María Felip, anunciaba el negro futuro que le espera a la cooperación valenciana.
Ayer acudí a un evento organizado por la Dirección General que encabeza el mencionado señor Felip. En teoría se trataba de socializar los resultados de la evaluación del Programa ERATI, una intervención coordinada entre tres ONGD (Ayuda en Acción, Médicus Mundi y Consejo Interhospitalario de Cooperación) y cofinanciada por la Generalitat Valenciana.
Aunque en realidad, esa socialización de los resultados de la evaluación apenas duró 15 minutos (cabe felicitar a Josefina Piñon, por la increíble capacidad de síntesis), lo mismo que dedicó el señor Felip, a modo de clausura del evento, a reiterar sus lúgubres planes para la cooperación valenciana. En resumen: el mundo occidental está en crisis, ergo no hay dinero para la cooperación.
No tengo duda que el señor Felip es consciente de la cantidad de aportes que el programa ERATI ha hecho para contribuir a mejorar la salud de la población mozambiqueña con los 7,5 millones de euros que ha aportado la Generalitat Valenciana. Justo la mitad de los 15 millones de euros que pagó a Calatrava por las maquetas de unas torres que nunca se construyeron. Menos de un 7% de los 110 millones de euros que le va a costar la broma de la Fórmula 1. Apenas un 3% de los entre 200 y 300 millones de euros que ha enterrado en Terra Mítica. Por poner sólo algunos ejemplos. Señor Felip, ¿porqué le llaman crisis cuando quieren decir expolio?
En su intervención, el señor Felip afirmó "que las ONGD se tendrán que replantear su futuro". Y en eso si estoy de acuerdo. Y deberían analizar con atención lo que han hecho en el pasado. ¿Cómo es posible que ante los terribles recortes en el presupuesto de cooperación de la Generalitat Valenciana, una campaña de recogida de firmas lanzada por la Coordinadora Valenciana de ONGD apenas haya recabado 5.000 firmas?


