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sábado, 31 de marzo de 2012

Solidaridad de CONAIE


La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) se solidariza con los trabajadores y trabajadoras de España en sus jornadas de lucha contra la reforma laboral.

A los compañeros y compañeras de la UGT, Comisiones Obreras CC.OO. y de todas las organizaciones sindicales y populares de España.

Nosotros, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador - CONAIE - asumiendo el carácter internacionalista de todas las luchas por la vida y la dignidad de los pueblos, y reconociendo la necesidad de que los pueblos del mundo nos hermanemos para enfrentar los ataques del capitalismo sobre los seres humanos y sobre la naturaleza, nos solidarizamos con la lucha contra la reforma laboral que llevan adelante los trabajadores y trabajadoras en el Estado Español.

En este contexto global de crisis estructural del capitalismo, denunciamos la connivencia de los Estados, que a través de leyes y reformas laborales, pretenden que la crisis la paguemos los pueblos, y no sus responsables, que son las corporaciones empresariales y financieras, en sus ánimos infinitos de acumulación.

Tomamos con esperanza las luchas que en cada rincón del mundo están librando los trabajadores y trabajadoras, los campesinos y campesinas, las mujeres, los educadores, los jóvenes y estudiantes y los pueblos y nacionalidades indígenas, contra la explotación y la depredación, por la vida y la dignidad.

Por ello compañeras y compañeros trabajadores, su lucha es nuestra lucha, y rigiéndonos por el principio sagrado de la reciprocidad, los acompañamos y estamos vigilantes de los resultados de estas jornadas.

¡Shuk shungulla! ¡Shuk yuyailla! ¡Shuk maquilla!

Humberto Cholango
Presidente
CONAIE

Desde Centroamérica, razones para una huelga

(Publicada en L'Informatiu el 28 de marzo de 2012. Ver aquí)

En las últimas dos semanas y media he tenido la posibilidad de conversar con dirigentes y conocedores del movimiento sindical centroamericano. El bajo nivel de afiliación sindical y la mala imagen social de los sindicatos son dos de los problemas que han aparecido recurrentemente en estos diálogos.

Los niveles de afiliación sindical en Centroamérica oscilan, según datos de la OIT, entre el exiguo 2% de Guatemala y el 13% de Panamá. En España la cifra se sitúa alrededor del 15%, una de las más bajas de Europa. Si hablamos de imagen social, en España tampoco hay motivos para el entusiasmo. A los errores propios de las centrales sindicales, que los ha habido y los sigue habiendo, tenemos que sumar una creciente campaña de acoso y derribo orquestada desde los sectores más conservadores del país.

¿Similitudes? No es la primera vez que en este espacio escribo acerca del proceso de “latinoamericanización” que estamos sufriendo en España. Conforme pasan los meses y se suceden los acontecimientos, esa percepción se acentúa. Cada  vez me resulta más evidente que lo acaecido en el subcontinente latinoamericano en las décadas pasadas puede ofrecernos unos aprendizajes de incalculable valor a los que vivimos del otro lado del océano.

Y no me siento sólo en esta percepción. Escucho en San Salvador la entrevista que la red Nosotras en el mundo le hace a la delegada en el país de la ONG española ISCOD, Alba Alonso, sobre la reforma laboral en España y la huelga general del 29M. Ante las explicaciones de Alba, una de las entrevistadoras comenta: “Yo lo pienso al nivel de las políticas implementadas en Centroamérica que tienen que ver con la maquila y la promoción de la inversión. Entonces tenés contratos flexibles, mano de obra barata… Entonces, bueno, Latinoamérica trasladada… Que me da la impresión, ¿no? que son políticas laborales latinoamericanas trasladadas…

Para quien no conozca qué son las maquilas, recomiendo la lectura de esta clarificadora explicación elaborada por Oti Margarit, de la Fundació Pau i Solidaritat del País Valencià.

¿Hacen falta más motivos para ir el próximo jueves a la huelga? Podríamos realizar análisis complejos, pero a menudo la simplicidad es más efectiva. En uno de los libros que cargo en la mochila en estas semanas para ocupar los huecos muertos, la nicaragüense Mónica Baltodano lo explica con simplicidad rotunda: “Si los sindicatos son la expresión de la organización de los trabajadores (…) los dueños de los medios de producción tratarán de debilitarlos, de dividirlos, de atraerlos”.

La reforma laboral del gobierno de Mariano Rajoy es un ataque sin precedentes, en el último periodo democrático del país, de los representantes de los medios de producción hacia la clase trabajadora. Un instrumento al servicio de la clase empresarial para seguir incrementando sus beneficios a costa de reducir los derechos de los asalariados. Derechos que, no lo olvidemos, no han caído del cielo. Se consiguieron a través de décadas de luchas de las trabajadoras y los trabajadores organizados. Una herramienta, en definitiva, para que unos pocos puedan vivir mejor, obscenamente mejor, a costa de que la mayoría viva peor, indignamente peor.

Porque hay un hecho que es innegable. Nosotros, nosotras, los perjudicados y perjudicadas por la reforma laboral somos más. Pero no basta con ser más. Hay que demostrar que somos más, y que somos más fuertes. Y una buena manera de demostrarlo es salir masivamente el jueves a la calle a defender nuestros derechos.

PD. El jueves no sólo se saldrá a la calle en España. En los pasados días, Rodrigo Aguilar Arce, Secretario General de la CSU (Consejo Sindical Unitario de América Central y del Caribe) hacía un llamado a las centrales sindicales de la subregión a “manifestarse frente a las embajadas de España, como un acto de solidaridad con nuestros hermanos y hermanas trabajadores y trabajadoras afiliados a UGT y CCOO por la lucha que libran contra las medidas agresivas y lesivas a sus derechos aprobadas por el actual presidente Mariano Rajoy”.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Qué es la clase media?

Que Belén Esteban asumiera en un programa de televisión sus orígenes de clase media, tras afirmar que su madre limpiaba escaleras y su padre era pintor (de brocha gorda) es significativo. Que el Secretario General de la UGT, Cándido Méndez, afirme que en el año 2000 las clases medias suponían el 70% de la población en España es sorprendente (ver en el vídeo a partir del minuto 2).



¿A qué, y sobre todo, a quién se refiere el señor Cándido Méndez cuando habla de clase media? Porque leo y releo los estatutos de la UGT, y sólo encuentro mención a dos clases sociales: capitalistas y trabajadores, y claramente definidas ambas:
(...) la forma de producción actual se caracteriza por la existencia de dos categorías o agrupaciones de clase: capitalistas (dueños y poseedores de los instrumentos de trabajo y ursufructuarios de los modos de producción) y trabajadores (asalariados que crean en condiciones inferiores -económicas, políticas y jurídicas- la riqueza colectiva o social".
Cuando Cándido Méndez afirma entonces que en el año 2000 las clases medias suponían un 70%, y teniendo en cuenta que unos cuantos pertenecen a la clase capitalista... ¿qué es lo que quiere decir? ¿qué en el año 2000 se abolió la clase trabajadora? ¿quienes eran entonces los afiliados de UGT y CCOO? ¿cuál es entonces el objetivo de estas centrales sindicales? ¿defender los derechos de la clase trabajadora? ¿erradicar la clase trabajadora convirtiéndola en clase media? Que alguien me lo explique.

domingo, 14 de agosto de 2011

Cosas que sí cambiaron

Escribía anoche que son muchas las cosas que cambian. Por ejemplo...

"En España la situación concreta es muy diferente. Los sindicatos gozan de un gran prestigio y una gran autoridad entre los trabajadores; existen desde hace muchos años, tienen una tradición y son considerados por la clase obrera como sus instrumentos naturales de organización. Por otra parte, los sindicatos de nuestro país no tienen, como en otras partes, un carácter puramente corporativo; no se han limitado jamás a la lucha por las reivindicaciones inmediatas, sino que son organizaciones de tipo auténticamente político"
Andreu Nin. Junio 1937.


Y el que tenga ganas de echarse unas risas, que lea las declaraciones de principios en los estatutos de las dos principales (por tamaño) centrales sindicales españolas:


Comisiones Obreras (Estatutos):
"Sindicalismo reivindicativo de clase (...) Se orienta hacia la supresión de la sociedad capitalista y la construcción de una sociedad socialista democrática".

Unión General de Trabajadores (Estatutos):
"(...) respeta la más amplia libertad de pensamiento y táctica de sus componentes, siempre que estén dentro de la orientación revolucionaria de la lucha de clases y tiendan a crear las fuerzas de emancipación integral de la clase obrera, asumiendo algún día la dirección de la producción, el transporte y la distribución en intercambio de la riqueza social".